No sé como comenzar, es extraño…
Siempre he escrito cosas que dejan un vago reflejo de la tristeza que muchas veces… siempre me ha acompañado. Pero hoy, las cosas son diferentes.
Pensé que ya todas las cartas estaban sobre la mesa, no creí que una especie de comodín me permitiese conocer lo que es el verdadero amor. No creí que eso se daría en mi vida. Ahora, me doy cuenta de cuan equivocada estaba.
Al final la vida no era tan mala como yo creía, al final es una caja de sorpresas. La que se abre cuando menos lo imaginas.
En el pasado dije muchas veces “te amo”, pero creo que nunca supe lo que realmente significaba, siempre daba cátedras sobe el amor, sus aristas, sus diferentes formas. Pero nunca lo había sentido de verdad, nunca había sentido las ganas de estar siempre al lado de alguien… jamás imaginé que había algo tan fuerte, que cuando piensas en ello, los ojos se llenan de lagrimas que quieren brotar de felicidad.
Siento que se me oprime el pecho cuando no estás, siento que estoy unida a ti, más de lo que creía estar. Siento que nuestras almas se unieron, y que aún no nos damos cuenta cuan unidas están.
Puedo decir firmemente que te amo, puedo gritar a los cuatro vientos que eres el hombre que me hace feliz, que eres a quien siempre busqué. Que esto no es un cuento de hadas, que somos reales y que nuestro amor es real.
Me encontraste, te encontré… nos encontramos. No voy a perderte, no vas a perderme… no perderemos lo que muchas veces buscamos sin éxito.
Eres la luz de mi vida, eres quien me rescató de las sombras para darme una nueva oportunidad en la vida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario